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24 enfermos renales han fallecido en hospital de Maturín


24 enfermos renales han fallecido en hospital de Maturín

El deficiente mantenimiento de la planta de agua del Dr. Manuel Núñez Tovar originó la proliferación de bacterias. 49% de los pacientes que ingresaron este año sobrevivieron

En lo que va de año han muerto 13 pacientes renales por infecciones de catéter y 11 por causas cardiovasculares

En el primer semestre del año la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar registró 24 defunciones: 13 por infecciones de catéter y 11 por causas cardiovasculares. Los expedientes reposan en el archivo de Marianni Rojas, miembro de la Sociedad de Médicos Internos y Residentes, que trabaja en la Unidad de Nefrología.

La falta de medicamentos y equipos es una casi segura condena de muerte: 49% de los pacientes que ingresaron este año logró sobrevivir. De 11 máquinas que tiene el área, 6 están dañadas; en consecuencia, se redujo el número de sesiones para el tratamiento a 2 por semana.

Los filtros de la planta de agua no reciben mantenimiento desde el mes de enero, lo que ha derivado en la proliferación de bacterias. De acuerdo con Rojas, 54% de los pacientes presenta cuadros febriles durante la hemodiálisis por esta razón. Aquellos que cuentan con los suficientes recursos para hacerse un cultivo, ya que el centro de salud no garantiza esta prueba, fueron diagnosticados con infección generalizada. Seis de los casos estaban relacionados con un microorganismo llamado serratia.

“Los crónicos renales dependen de estos aparatos para sobrevivir, pero la irregularidad en el tratamiento, la presencia de bacterias y la falta de antibióticos está acabando con sus vidas”, alertó.

El 28 de junio se reportó la muerte de los tres últimos pacientes con endocarditis, que no han podido controlar por falta de antihipertensivos. Uno de ellos tenía 22 años de edad y requería desde hacía un mes un ecocardiograma, prueba que tampoco se realiza en el hospital y tiene un costo de 80.000 bolívares en centros privados.

De diálisis peritoneal a hemodiálisis. Desde hace seis meses, el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales no envía insumos a las unidades de diálisis que hay en el estado Monagas. El déficit de catéteres obligó al cierre en diciembre del área en el Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar.

Los 27 pacientes que se trataban ahí pasaron a la Unidad de Hemodiálisis, donde la incapacidad de atención comienza a deteriorar su salud. Hace un mes murió uno de ellos: era un hombre de 61 años de edad. Los médicos no contaban con los antibióticos para frenar la peritonitis.

El director de Nefrología, Carlos Márquez, indicó que también lidian con un incremento de pacientes procedentes de Urología. Personas con cálculo renal, cáncer de próstata y cáncer de cuello uterino requieren diálisis porque no son operados a tiempo.

La responsable de Urología, Gleydes Barrios, confirmó que desde hace dos años no hacen con regularidad las intervenciones por la carencia del intensificador de imagen que les permite el control radiológico de la operación. “Tampoco contamos con los insumos necesarios. No tenemos anestesia para las cirugías menores, guantes, vaselina, lubricantes, kits de laparotomía ni suturas”, enumeró.

El coordinador del hospital, Emilio Medina, señaló que un paciente debe invertir hasta 400.000 bolívares para optar a un lugar en la lista de espera. Hay 100 pacientes en la cola. “El año pasado operamos sin intensificador, pero este año no. Ello significa un retroceso de 30 años en la medicina que pone en riesgo la vida de los pacientes”, subrayó.

EL NACIONAL WEB

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